ABANICOS CARBONELL

Bienvenid@, soy Guillermo Carbonell, 4º generación y mi hija Paula, 5ª generación de una familia dedicada a la fabricación de Abanicos.

Comenzó mi bisabuelo Arturo Carbonell Rubio comprando una fábrica antigua (1810) sobre 1860.

Le siguió mi abuelo A. Carbonell Requena, al que siguieron sus hijos Arturo, Ricardo y José Carbonell Peydro. A este último, mi padre, le sucedí yo iniciándome en este artesano trabajo hace mas de 40 años y aprendiendo todos sus secretos.

Hoy creo que ha llegado el momento de ofrecer mi trabajo y experiencia a todo el mundo que quiera algo, lo que sea sobre abanicos.
Mostraré mi colección privada, abanicos de los siglos XVIII, XIX, XX y actuales del siglo XXI. Incluso futuros pues los hacemos, a medida y al gusto de ustedes si lo desean.

  • Hº de los abanicos
    Hº de los abanicos
  • Curiosidades
    Curiosidades
  • Los abanicos
    Los abanicos
tallerLos orígenes del abanico son inciertos aunque lo más probable es que al principio fueran unas hojas ó plumas de aves. Podríamos también hablar del PANKHA (Indostánico), TANAGRAS (griego), FLABELLUM (romano). Se localizan en Persia y Egipto 700 años antes de nuestra época. Pero realmente llegan a España a través de todo el continente europeo en el siglo XV. Ya aparecen datos de abanicos en Valencia (España) en 1429.

Abanico: artilugio (instrumento) normalmente de madera y tela (pais) que al agitarlo cerca del rostro, produce una evaporación rápida de minúsculas partículas de sudor, lo que da una sensación agradable de frescor. También instrumento de comunicación (ver curiosidades) como el lenguaje del abanico. Complemento de moda en el vestido, objeto publicitario, de arte, de coleccionismo, de recuerdo en bodas, convenciones y todo tipo de actos.

Hoy en España, todas las fábricas están en Valencia. Todos ó casi todos los oficios artesanos abaniqueros se desarrollan dentro de la Comunidad Valenciana: varillajeros, caladores, adornadores, teladoras, plegadoras, puntilleras, lacadores, fondistas, pintores… Es fácil que un abanico pase por mas de veinte manos antes de que llegue a las suyas.

Hace ya algunos años, cuando la sociedad de la época, no admitía el acercamiento entre hombres y mujeres, se creo un lenguaje de señas con el abanico para poder comunicarse amorosamente a distancia. Así podían preparar sus citas a escondidas o expresar sus deseos, sin hablar y sin que los demás se apercibieran

Existió también otro lenguaje de letras muchos mas complejo, que consistía en indicaciones con el abanico sobre diversas partes de la mano que correspondían con letras determinadas y así formaban palabras y frases. Debido a su dificultad no se utilizo casi.

-Salir al balcón abanicándose lentamente y luego cerrar el balcón: “No puedo salir”
-Salir al balcón abanicándose rápidamente y no cerrar el bacón: “Saldré pronto”
-Apoyar el abanico en los labios: “No me fío”
-Pasar los dedos por las varillas: “Quiero hablarte”
-Abanicarse rápidamente: “Te quiero mucho”
-Abanicarse lentamente: “No me importas”
-Retirarse con el abanico el cabello de la frente: “No me olvides”
-Pasar el abanico de una mano a otra: “Veo que miras a otra”
-Golpear con él la palma de la mano: “Quiéreme”

En Valencia al abanico se le llama “palmito”, el eje que sujeta las varillas se le llama “clavillo”

Otra curiosidad es la forma de medir los abaniqueros, que utilizan la pulgada francesa que equivale proximadamente a 2,7cm y las cantidades de abanicos por docenas (12) y gruesas que son doce docenas (144).
El abanico siempre sugerente en la mujer y utilizado incluso para observar las miradas a la espalda de la mujer que lo usa, mediante un espejito que se ponía en las varillas exteriores (mas gruesas llamadas padrones ó caberas) y reflejaban lo que sucedía detrás a modo de espejo retrovisor (como el de los coches)

“La magia del abanico” Mediante complicados montajes en el entelado del abanico, podemos crear un abanico roto aparentemente, y perfecto por otro lado. Utilizado por los magos e ilusionistas para sus actuaciones.